Ya hace algunos años (no diré cuántos) que escuche esta versión y me cautivó.
Algo después la conseguí de casualidad en CD y ¡maravillas de la técnica! podía escucharla una y otra vez durante horas, hasta que llegué casi a aborrecerla.
Pero siempre me gustó, aparte de la música, que hacia el final la colega se descojonaba y parecía que no iba a poder seguir cantando, o eso me parecía.
Ahora la he visto en el YouTube y, efectivamente, está muerta de risa. Además he notado el detalle de que en esos momentos también coge un cigarro como para encenderlo en cuanto termine.
Si es que tiene que ser como echar un polvo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario