viernes, 29 de junio de 2007

Ya decía yo



Mira que de un tiempo a esta parte me siento como raro. Intentaba buscar explicación pero no terminaba de verla: que si a partir de la cuarentena el cuerpo se cae a pedazos, que si no tengo un apaño emocional desde el siglo pasado, que si vine gilipollas de serie, que si todo es culpa del euro que ha puesto los cafés a precios de cubatas, que si el mapeao del genoma humano nos ha puesto más cerca de las ratas de lo que ya estábamos...

Pero resulta que no, que va a ser que hay casi luna llena.

Qué descanso. Al menos no depende de mí.

Y sí, he vuelto a cambiar la cabecera. La otra (pa los que se acuerden) era para abrirse la barriga con una katana untá con lejía. Ésta es más mona. Joer me recuerda a alguien.


1 comentario:

Anónimo dijo...

¡indio de mielda! ...y después te quejas que nadie te publica comentarios.... si es que después de ver tus comentarios.. ejem ejem. Güeno, aún asín, (que diria mi sobrino) ahora si que me gusta la tipografía pero no el fondo. Macho así no avanzamos. Yo me seguiría quedando con el marineto y en vez de un cubata, hazme caso amigo, una botellita de "vitoria"... Que no es por joder, dejemos las cosas claras