
Y mira que los años pasan, pero sigo viendo las mismas.

Seguramente es que somos lo que somos, nos domesticamos lo justito para guardar las apariencias. Pero la carne es la carne, a pesar de lo que nos diga el cerebro.

Sí, soy Banner. Me temo que la Marvel me pilló de chiquitillo y es parte de mí aunque no quisiera.

Para quien no sepa de qué va el tema me resulta tan complicado que me da demasiada pereza explicarlo. Pero vamos, que Stan Lee no inventó nada, y Stevenson con su Hyde ya nos hacía entrever lo que en el fondo somos.
Sí, el lápiz óptico no me funciona. Si lo hubiera hecho, el color sería otro (mucho mejor, dónde va a parar).
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