Hace ya tiempo que me siento aquí delante y no se me ocurre nada que escribir. Creo que me he tomado demasiado en serio lo de usar este espacio para colgar mis dibujillos y poco más, pero para eso mejor me hago una web (¡noooo por dios! ¡qué pereza!).
Pero bueno, he estado mirando por ahí consejos para estas sequías blogueras y he encontrado dos que me han parecido especialmente acertados:
1. Un blog personal sirve para contar cosas que le pasan al que lo escribe (si es que es de perogrullo).
2. Si se usan cosas que se han leído por la red, se enlazan (lo siento, pero aunque lo he buscado no he vuelto a encontrar la página donde leí esto, te jodes).
Y es verdad. Me paso media vida (bueno, tres octavos) leyendo cosas por aquí y luego no cito a nadie, igual eso es plagio. También es cierto que cuando contaba mis chorradas me divertía (y escribía) más.
Vamos que me hago firme propósito de hacer que esto vuelva a ser un blog, decir mis cosas, poner mis enlaces. Bueno, cambio lo de firme propósito por flácido despropósito. Más que nada para que esto vuelva a ser un sitio donde hacer comentarios vuelva a tener un cierto sentido (que si no me aburro) y porque poniendo enlaces se consigue más tráfico (es coña, por cierto el último experimento ha sido un auténtico desastre, aunque la frase 'para qué sirve el marketing' me ha conseguido tres visitas. Pobreticos).
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario