miércoles, 27 de agosto de 2008

Mardito banner

He estado leyendo una entrada en un blog sobre las molestias de cierto tipo de publicidad en Internet, concretamente en los feed.
Pero llevando el tema un poco más lejos me ha hecho pensar ¿por qué la publicidad en Internet es tan molesta? Porque es molesta, los botones distraen, los banners ponen de los nervios y los popups directamente dan ganas de coger la motosierra.
Cierto que el objetivo de la publicidad, así en general, es llamar la atención y eso puede llegar a molestar. Una valla nos tapa la vista a esa playa tan chula, un spot nos corta el rollo de la película, un anuncio de ropa interior femenina nos distrae del artículo sobre la incidencia del manga en el mercado europeo del cómic (esto es ficción). Pero en las webes casi siempre molesta.
Al principio pensé que era una cuestión de público. El personal que navega tiene una personalidad 'alternativa', una forma de pensar 'GNU' y un desapego generalizado al sistema.
Tonterías. Hoy en día la gente que visita 'Microsiervos' ve en la tele 'Operación Triunfo' y lee el 'Lecturas' si hace falta.
Quizás la diferencia está en la forma.
Claramente el grueso de la publicidad está ligado a medios de comunicación, a la esperanza de espectadores. Ninguna empresa pone un anuncio en el cuarto de baño de la casa del gerente (es una idea).
Vayamos por partes.
En prensa y revistas no me molesta un anuncio a pie de página, directamente ni lo veo (salvo que salgan tetas). Pero un publirreportaje sí. Me parece una tomadura de pelo, es como si el anunciante pensase que soy gilipollas y le voy a dar a su anuncio la misma credibilidad que al medio.
En televisión los spots me molestan poco, algunas veces casi los agradezco viendo lo que echan hoy en día. Quizás me mosquean cuando pasan de diez minutos y apenas si recuerdo qué película estaba viendo, pienso con cariño en la época en que los cortes de publicidad estaban separados entre cortinillas (quizás el cariño no es hacia los cortes sino hacia la edad). Me cabrea cuando se salta de un programa hacia publicidad sin avisar y, sobre todo, cuando se hace publicidad sin salir del programa: esas sobreimpresiones de autopromoción, justo a la altura de los subtítulos (¡ups! esto no es de tele).
Pensándolo bien la publicidad molesta... cuando compite con el medio.
A nadie se le ocurre poner un spot enmedio de una película en el cine, o una cuña enmedio de una canción en la radio. Sería pasarse (todo llegará). Pero eso es lo que ocurre en los medios digitales: compite un medio informativo pasivo (la lectura) con un medio publicitario agresivo. Es como si al leer un periódico una de sus páginas fuese un televisor (flash) o, lo que es peor, un individuo nos pusiese encima una tele (popups).
Supongo que nos acostumbraremos pero, hoy por hoy, fastidia.
Quizás la solución esté cuando los medios digitales puedan competir con la publicidad digital (¿informaciones animadas?), o cuando alguien saque una aplicación que directamente anule flashes, gifs animados, popups y mierdas varias.
O no.

4 comentarios:

Fiebre dijo...

Me he partido la caja un rato contigo.

¡¡Sí señor!!
(O señora que no estoy yo por la labor de los clichés). Un blog que entiendo y le llama tetas a las tetas...
¿Pues no son tetas? P´os eso.

Totalmente de acuerdo contigo, la única publicidad aceptable para mi, aparece cuando estoy leyendo un artículo de Pérez Reverte y a mi derecha sale un "pecho cuadrao" anunciando una colonia d´esas de nombre impronunciable.
Si no te molesta te seguiré leyendo de vez en cuando.

Stoneman dijo...

Por supuesto que no me molesta. Para eso comencé este ladrillo digital. ¿O era para otra cosa?, no sé, no me acuerdo. Mierda de Alzheimer.

Fiebre dijo...

Uff! Pues ten cuidao con esos primos que vienen de Alemania "un ratillo n´a más".

A veces se quedan y no veas lo que dan por saco...

Kialaya dijo...

Considero que la publicidad bien empleada y bien colocada puede resultar hasta útil para el lector. A ver, me explico, la publicidad de unos cursos en un periódico universitario me ha facilitado enterarme de que existían y me ha apuntado. A veces visitando una web sobre un tema concreto había un anuncio que iba sobre eso, ejemplo, visitaba una web sobre el ipod touch y había una publicidad de una web que hacía unas fundas preciosas para los mismos. A mí ese tipo de publicidad pequeña no intrusiva al lado de información relevante me gusta. El problema es cuando se vuelven locos con al publicidad y sólo importa que le demos al click, y para ello nos ponen popups inmensos o nos engañan para que le hagamos click o la publi no tiene nada que ver remotamente con lo que estamos leyendo. Entonces sí la encuentro igual de molesta que tu.

Me alegro de que mi post fuera de tu interés, un saludo.