
Desde mi casa tengo unas vistas muy particulares, no veo calles, ni coches, ni personas, sólo edificios y más edificios. Como si la ciudad fuese una serie de cajas rellenas de gente. A mí me gusta, es muy geométrico.
Pero se echa de menos el desorden, el caos, el movimiento. Quizás por eso, de vez en cuando, me echo a la calle con ganas. A observar, o simplemente a cansarme de andar.
Es curioso como algunas calles nunca cambian, vale que sí que lo hacen, pero lo disimulan. Cuando ando por calle Carretería (¿o es Carreterías?) casi soy capaz de ver las tres versiones, la vieja, la antigua y la nueva. La vieja de cuando iba con mi madre y mi hermano al Centro, en Semana Santa, o a mirar telas, o al 0'95 a ver juguetes. La antigua de cuando me acercaba a la Casa de la Música con mis colegas a ver pianos desde el escaparate, o de camino a calle Beatas. La nueva como un camino a una de mis tiendas de comics o a alguna librería, y a intentar recordar si está hecha un asco ahora o si antes también lo estaba.

Sí, me hago mayor.
Ayer eché casi 60 fotos dando vueltas por ahí. Intenté de nuevo lo de disparar sin mirar, pero fue un desastre. Mi cámara se muere cuando la luz se acaba, desenfoca demasiado, saca mucho ruido en las sombras, pero la casualidad aparece y el escaparate de una confitería de Capuchinos toma un aspecto fantasmal (eso y los filtros del Photoshop).

¡Vaya! He conseguido llenar 2 Mb de imágenes en el blog. Tengo 100. Pensar que podría pasarme 75 años escribiendo me da una pereza...
5 comentarios:
Los carteles municipales dicen Carretería.
Y no te haces mayor, ERES mayor.
Donde las dan las toman...
¿Te has parado a pensar que donde estoy yo estarás tú en un par de telediarios?
Si sé esto...te enveneno!
Oye Stoneman, pasa la voz un dia para ir de caminata que a mi tambien me va eso de deambular como mendigo tomando fotos... ¿Podemos ir del Palo al aeropuerto ida y vuelta?-UBIK
¡A la cola UBIK!
Aunque bien pensado, este hombre es capaz de organizarse un paseo turístico en plan friki-chalao-fotero y ganarse una pasta como guía.
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