De pronto me ha vuelto a dar el pánico escénico, será porque se acerca la Navidad (no, aún no estamos en ella a pesar del Corte Inglés) y me arremeto p'adentro con alevosía. Esas reuniones, esa fraternidad, esa felicidad forzada, ese mensaje del rey (joer, podía terminarse el polvorón antes de darlo), esa pechá de gente echá a la calle sin un duro, esa ganas de meterse cinco kilos de lo que sea en el cuerpo, esas luces parpadeantes pesadilla de los epilépticos, esos papa-noeles de pega, más de pega que el auténtico (si esto lo lee un menor de siete años que se joda por adelantaíllo), esa necesidad de comprar, de hacerse con todo lo que brille, como los cuervos...
se me olvidaba decir que no me gusta la Navidad. No me parece razonable que no lleguen a diez las personas que se acuerdan de mi cumpleaños y que, sin embargo, todo el mundo celebre el de un tío que después de andar sobre el agua, resucitar muertos, hacer aparecer peces y panes por generación espontánea y convivir con María Magdalena de gratis se deje crucificar en vez de salvarnos en condiciones como Superman.
Eh... no si esta entrada era por otra cosa.
¡Sigo dibujando!
Despacito, eso sí. Además he tenido que empezar a hacerlo en formato gigante porque el pulso y la vista no me acompañan. Igual nunca los he tenido, sólo que he llegado a aceptar que haciendo una página al mes usar un A3 en vez de un A4 no se me sale del presupuesto.

No sé, a mí me parece que cada vez lo hago mejor. También creo que mi criterio para conmigo mismo es más permisivo cada día, ayer hasta me sentí alto.
6 comentarios:
Sí que eres alevoso si. :)
¿Yo alevoso? Pero si a mí me pillan enseguida, ya ni intento cubrir mis huellas.
En el argot de mi "empresa" es asegurarse que aunque cometas lo que cometas siempre te aseguras una buena razón o defensa.
Claro que zemos retorcíos...
Es que es o eso o ser traicionero, y eso no, que hay que pensar mucho y luego me duele el tarro.
Sí, sí, evidentemente la culpa es...del cha-cha-cha.
¿Qué vas a ser tú alevoso ni ná?
Ná...
Tú sigue "arremetío con alevosía",que estamos en tiempo de buenismo.
Dios, tienes toda la razón.
Por cierto, yo también odio la Navidad, y este año me doy más cuenta que nunca. ¿Soy yo, o a nadie de los que conozco le gusta la Navidad? Entonces, ¿por que hay tantos adornos y anuncios publicitarios? ¿Será un complot?
A ver si quitan toda la chorrada esa, que con tanta energía para las lucecitas podrían dar de comer a un país pobre entero XD
Saludos
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