martes, 3 de febrero de 2009

Deberes

Tan pocas cosas que contar, tantos días sin escribir, el encefalograma más plano que... ni siquiera se me ocurre la comparación.
Habrá que quemar cartuchos para que esto siga un poco vivo.
Hace tiempo que lo encontré y dudaba entre ponerlo aquí o no, por eso del anonimato y esas cosas, pero bueno, el que sepa de qué va ya sabe lo que tiene que saber y el que no... no lo necesita.


Por supuesto es fruto de horas de aburrimiento delante de un monitor. Internet empieza a ser demasiado grande, demasiado complejo, hay casi de todo. Quizás llegue el día en que sea tan complejo que albergue cualquier cosa que sea posible: una foto del asesino de Kennedy, los números de la Primitiva de la semana que viene, la fórmula de la Coca-Cola...
¡Bah! Tonterías. Una cantidad infinita de información necesita una cantidad infinita de materia para almacenarla.

1 comentario:

Fiebre dijo...

(sic)"¿Las cosas hay que hacerlas en vida y así quedarás satisfecho?"

Mae mía, ¡pedazo de elegía que se ha marcao algún amigo de Manué!
Manolo diría..."quita, quita, moverse cuesta."