Coincidencia.
1. f. Acción y efecto de coincidir.
Coincidir.
1. intr. Dicho de una cosa: Convenir con otra, ser conforme con ella.
2. intr. Dicho de dos o más cosas: Ocurrir a un mismo tiempo, convenir en el modo, ocasión u otras circunstancias.
3. intr. Dicho de una cosa: Ajustarse con otra, confundirse con ella, ya por superposición, ya por otro medio cualquiera.
4. intr. Dicho de dos o más personas: Concurrir simultáneamente en un mismo lugar.
5. intr. Dicho de dos o más personas: Estar de acuerdo en una idea, opinión o parecer sobre algo.
Ni de coña, 'coincidencia' es cuando el corazón se acelera, el vello se eriza, el estómago cosquillea, porque estás en el lugar adecuado en el momento justo (que me perdone Santa Rae).
Coincidencia es ir andando y ver un billete de cinco euros en el suelo, como el otro día, justo en mi camino. Un momento espectacular, ese mirar el billete desde cierta distancia y mirar luego alrededor, ese agacharse sin detenerse y cogerlo (capacidad gimnástica que desconocía en mí). Ese seguir andando imperturbable, mientras tanteo el billete en el bolsillo porque al primer contacto me pareció que el papel era demasiado fino y podía ser falso.
Sobre todo ese soltarlo luego con la sensación de que estaba timando a alguien.
Coincidencia es hablar sobre un cómic con un amigo y, al día siguiente, ir a una tienda que ha cambiado de domicilio (por cierto, me gusta el nuevo sitio, es aún más librería que antes). Y al terminar de rebuscar verlo en el mostrador. Preguntar por él y escuchar la palabra 'descatalogado'. No hay nada más interesante que algo descatalogado, no sé por qué, total hay muchas cosas que no están en un catálogo, yo el primero. Y después saber que en ese momento alguien se lo está vendiendo a la tienda, y esperar, escondido en la parte de atrás curioseando cosas (¡qué decepción el Camelot 2000 de Bolland!). Y que me llegue el de la tienda, me lo ponga delante y me diga el precio.
El precio es lo de menos, ese momento no tiene precio. Y mira que no tengo Master Card.
El Corben es mío.

Sí, la publicidad subliminal, también.