
Publicar algo una vez a la semana parece cuestión de matrimonio de más de una década. O de menos pero con más hastío.
No es que las relaciones personales me parezcan tan depresivas, sálveme dios (con minúsculas, que desde hace tiempo no se merece otra cosa), es sólo la vena realista que me salta de vez en cuando.
Vamos, que últimamente sólo vengo aquí cuando dibujo algo. No estaría mal si dibujara más a menudo pero es lo que tiene la tensión baja. Aunque quizás es que siempre he pensado que importa más lo que hago que lo que soy.
¡Qué tarde es! Desvaríos los precisos.
Este es casi un dibujo de encargo, porque debería hacer unos cuantos y porque la idea estaba ahí desde hace mucho tiempo. De hecho era una idea para un comic, pero me da pereza dedicarle varias semanas para que luego sea pasto de psicoanalistas freudianos.
Bueno, que eso es lo que hay, voy a ensobrarme.




