El otro día (sábado para más señas) me di una vuelta.

Tardé un par de horas o así, escuchando música y rumiando. La música era estupenda, total, para eso me la he cargado en el reproductor. Lo demás regular. Pero me fijé en varios rinconcitos que estarían bien como fondos para contar alguna historia. También pensé en la historia, pero seguramente nunca vea la luz, para variar. Al volver a casa me puse a trazar el recorrido en Google Maps (aburrimiento donde los haya) y calculé que había andado ¡ocho kilómetros y medio! ¡Para llegar a mi casa! ¡Pero si ya estaba en ella!
Al día siguiente salí a intentar recoger algunos de esos sitios bajo un sol estupendo.

No sé que quería decir con todo esto.




