
En la noche la luz brilla más. Casi parece una fiesta. Las y pico, cervecita, cigarrito, un chateo... un espectáculo, vamos.
No es la primera vez que le saco una foto a mi mesa en estas condiciones, más que nada porque cuando me paro a pensar y la miro me digo 'Qué suerte tienes, jodío!
También es verdad que la noche da para mucho y que poco a poco aprendes a manejar la realidad hasta adaptarla a lo que te gustaría que fuese. O al menos a usar Photoshop para hacer que las sombras sean menos sombrías que en el original.

1 comentario:
Estoy con el guan.... deja de perderte en las sombras y saca la siguiente viñeta de cough.... me intriga saber si lleva o no bragas la mushasha...
Publicar un comentario